Piel seca
Tirantez después de lavarte, poca luminosidad y a veces descamación visible. Suele empeorar con el frío o el aire acondicionado.
- Poros apenas visibles
- Sensación de tirantez frecuente
- Reacciona mal a limpiadores fuertes
Piel grasa
Brillo generalizado a media mañana, poros más marcados y tendencia a granitos, sobre todo en la zona T.
- Brillo notable pocas horas después de lavarte
- Poros dilatados
- Más propensa al acné
Piel mixta
Zona T (frente, nariz, mentón) más grasa, mientras que mejillas se mantienen normales o secas. Es el tipo más común.
- Brillo solo en frente, nariz y mentón
- Mejillas normales o secas
- Necesita dos texturas distintas según la zona
Piel sensible
Se enrojece o pica con facilidad ante productos nuevos, cambios de temperatura o fricción. No es un tipo fijo — puede darse en piel seca o grasa.
- Reacciona rápido a ingredientes activos
- Rojeces o picor frecuente
- Mejora con rutinas simples y pocos productos
Piel madura
Menor firmeza y elasticidad, líneas de expresión más marcadas y una renovación celular más lenta que en la piel joven.
- Pérdida gradual de firmeza
- Líneas de expresión más visibles
- Se beneficia de activos como retinol y péptidos
¿Ya sabes cuál es la tuya?
El siguiente paso es armar una rutina que respete tu tipo de piel, mañana y noche.