Inicio / Tipos de piel Lo primero, antes que nada

Conoce tu piel
antes de tratarla

No hay rutina perfecta que funcione igual para todos. Identificar tu tipo de piel es el primer paso — y el que más se salta la gente.

Tipo de piel

Piel seca

Tirantez después de lavarte, poca luminosidad y a veces descamación visible. Suele empeorar con el frío o el aire acondicionado.

  • Poros apenas visibles
  • Sensación de tirantez frecuente
  • Reacciona mal a limpiadores fuertes
Tipo de piel

Piel grasa

Brillo generalizado a media mañana, poros más marcados y tendencia a granitos, sobre todo en la zona T.

  • Brillo notable pocas horas después de lavarte
  • Poros dilatados
  • Más propensa al acné
Tipo de piel

Piel mixta

Zona T (frente, nariz, mentón) más grasa, mientras que mejillas se mantienen normales o secas. Es el tipo más común.

  • Brillo solo en frente, nariz y mentón
  • Mejillas normales o secas
  • Necesita dos texturas distintas según la zona
Tipo de piel

Piel sensible

Se enrojece o pica con facilidad ante productos nuevos, cambios de temperatura o fricción. No es un tipo fijo — puede darse en piel seca o grasa.

  • Reacciona rápido a ingredientes activos
  • Rojeces o picor frecuente
  • Mejora con rutinas simples y pocos productos
Tipo de piel

Piel madura

Menor firmeza y elasticidad, líneas de expresión más marcadas y una renovación celular más lenta que en la piel joven.

  • Pérdida gradual de firmeza
  • Líneas de expresión más visibles
  • Se beneficia de activos como retinol y péptidos

¿Ya sabes cuál es la tuya?

El siguiente paso es armar una rutina que respete tu tipo de piel, mañana y noche.

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