El SPF no es opcional
Es el paso que más se salta la gente y el que más previene el envejecimiento visible. Se aplica todos los días, haga sol o esté nublado.
Menos productos, mejor aplicados
Una rutina de cuatro pasos bien hecha supera a una de diez pasos improvisados. Añade productos nuevos de uno en uno.
No te toques la cara
Las manos trasladan bacterias y grasa a la piel durante todo el día. Es un gesto inconsciente que vale la pena vigilar.
Cambia la funda de la almohada
Acumula grasa, restos de producto y bacterias. Cambiarla una o dos veces por semana ayuda más de lo que parece.
El agua muy caliente reseca
Lavarte la cara con agua templada, no caliente, evita que se debilite la barrera cutánea con el tiempo.
Dale tiempo a cada activo
Ningún ingrediente muestra resultados en tres días. La mayoría necesita entre 4 y 12 semanas de uso constante.
¿Por dónde empezar?
Si aún no tienes una rutina base, arma primero el orden correcto de mañana y noche.